MISIÓN

El Colegio Filipense “Nuestra Señora de la Esperanza”, como institución católica orientado por los principios del Evangelio e inspirada en la Espiritualidad Filipense, brinda a la sociedad calidad integral en la educación, el desarrollo de las dimensiones humanas y la identidad cultural, en un ambiente de alegría ,amor, acogida y respeto, con el fin de formar ciudadanos libres, autónomos y competentes que sean partícipes de la renovación cristiana de la sociedad.

VISIÓN

El Colegio Filipense “Nuestra Señora de la Esperanza”, se proyecta para el 2018 como una institución reconocida por sus excelentes procesos de formación académica y de valores humano cristianos, destacándose por ser competentes y competitivos, implicada en la renovación cristiana de la sociedad y fundamentada en un PEI en constante innovación y en el modelo EFQM de excelencia.

ESCUDO

escudo

LAS TRES ESTRELLAS DORADAS en un fondo azul representa la nobleza de la Familia Neri.

LA PALOMA simboliza la experiencia de Pentecostés que se convierte para San Felipe en el centro de su espiritualidad: la gran experiencia del amor de Dios en su vida.

EL CORAZÓN: el de San Felipe Neri, es el fuego del Espíritu Santo prendido en el corazón del hombre, un fuego que alumbra la oscuridad, el cual nuestro santo cuidó con esmero y llevó por todos los lugares y a todas las personas, especialmente a los jóvenes.

LAS DOS AZUCENAS: simbolizan la pureza de la Virgen Inmaculada, Patrona de la Congregación de Religiosas Filipenses, Misioneras de Enseñanza. Nuestro Patriarca San Felipe Neri, y nuestros padres fundadores, Marcos y Gertrudis Castañer y Seda, le profesaron un profundo amor. Este ícono también significa la pureza de corazón que todo Filipense debe tener. Consiste en desear una sola cosa, la esencial: “Dios como centro de nuestra vida”.

“SURSUM CORDA”, lema escrito en latín y que traduce “ARRIBA LOS CORAZONES”, recuerda la obligación de todo Filipense de elevar continuamente sus corazones hacia Dios. Ser libres del mundo y de sí mismos para estar disponibles para Dios. También es una invitación a vivir alegres, ya que este sentimiento pertenece a los dones especiales del Espíritu Santo. De ahí que nuestro patrono es, con toda razón, llamado “El Santo de la Alegría” o también “Sonrisa de Dios”. Una alegría que viene de Dios, por eso dijo alguna vez “Sólo puede reírse de sí mismo quien ve todo en su justa proporción, es decir, desde la perspectiva de Dios”. En este lema se funde en acción: la doctrina de Cristo en la ciencia, el estudio, la fe y la oración. Es la meta que propone San Felipe Neri para dar siempre todo en tanto cuanto exalte la gloria de Dios.

BANDERA

 

EL COLOR AZUL: es el color del cielo, el cual significa que todo Filipense debe mantener su mirada en lo alto, que sus ojos vean más allá de lo visible, y viva de tal manera que desde ya construya en la tierra un trocito de cielo.

BLANCO: significa la pureza de nuestra Madre, la Virgen María, a quien amamos profundamente.

HIMNO

Escrito por la Hermana María Gemma Vega Abia, R.F, el cual, acudiendo a la belleza estética de la prosa y la poesía, invita a guardar, en los corazones Filipenses, al Colegio como un segundo hogar, como el lugar en donde lo humano se justifica y se despliega, y, de paso, se adquiere una adecuada cultivación y formación del alma. Es el “… Colegio amado” cuyas enseñanzas servirán de guía parar elaborar un sentido auténticamente cristiano frente a la vida, en medio de las dificultades y retos del mundo. En donde se adquiere la fuerza del Espíritu Santo que renueva en los corazones el amor a Cristo, testimoniado por San Felipe Neri y los padres fundadores, Marcos y Gertrudis Castañer y Seda, a fin de lograr “…la transformación cristiana de la realidad, de acuerdo a las necesidades más urgentes y con especial atención a los más necesitados”.


INSIGNIA



Colegio Filipense Pasto 2012 ©

VALORES

El Colegio Filipense “Nuestra Señora de la Esperanza”, promueve el fortalecimiento y la vivencia de los valores Filipenses y la formación de actitudes, encaminados a mejorar la calidad de los procesos educativos.

VALORES CONGREGACIONALES DE LA ESPIRITUALIDAD FILIPENSE

Amor: Es la directriz del seguidor de Jesús en todos los aspectos de su vida.

Oración y Acogida del Espíritu: Para orar, dice San Felipe, es preciso involucrar al hombre entero. El Espíritu llega en la oración.

Humildad: Permite comprender lo grande según Dios, aquello que Él quiere de cada uno en su justa medida. La persona humilde es la que renuncia a sus puntos de vista, para asumir la perspectiva de Dios. Vivir así, hace al ser humano agradecido con el Padre; sin intentar hacer más de lo que puede, pero tampoco menos. Hace personas auténticas, sinceras, capaces de reconocer sus propias sombras y dispuestas a cambiar cuando sea necesario.

La Alegría: Brota de un corazón agradecido y lleno de Dios; luego se convierte en buen humor y en sonrisa de Dios para los demás. Se manifiesta a través de la acogida y la valoración festiva del encuentro, de la creatividad, el espíritu de renovación y un talante creativo y de fiesta. Es uno de los mejores frutos del Espíritu Santo, conduce a la confianza y a la esperanza. De ella surgen el optimismo, el gozo sano, purificador y constructivo que renueva el ánimo cansado. San Felipe Neri, decía que “la alegría es un don de Dios, efecto de la buena conciencia, de practicar el bien”.

La sencillez: Virtud eminentemente Filipense que se expresa mediante: la valoración de las cualidades y recursos de cada persona, el reconocimiento, la comprensión y aceptación de las diferencias, la creatividad en el trato, las relaciones cordiales y fraternas; la apertura, cercanía y cordialidad en la comunicación. Vivir en sencillez conduce a una actitud solidaria y justa.

Libertad de Espíritu: Jesucristo propone una libertad que sólo se conquista a base de opciones y renuncias. Es entrega sin egoísmos, capacidad de decidir, valentía, fidelidad desinteresada, superación de críticas, ofensas y el vencimiento de uno mismo.

Amor filial a María: Para los filipenses, es un imperativo el amor filial a María, el reconocerla como modelo, imitar sus virtudes, declararse disponible como ella ante Dios, dar acogida a la gracia divina y volcarse a los más necesitados.

Secularidad: Promover el seguimiento de Jesús desde cualquier proyecto de vida: “hombres y mujeres espirituales en el mundo”.

VALORES DEL IDEARIO DE LOS COLEGIOS FILIPENSES

Los Colegios Filipenses asumen la dimensión ética y trascendente del hombre, como una dimensión eminentemente humana, tal como la vivió Jesús de Nazareth, Dios plenamente hombre.

Se proponen ayudar a descubrir el misterio de la vida humana y cooperar a encontrar soluciones a las principales cuestiones que preocupan al hombre, creyendo que un medio importante es la cristianización de la sociedad. Por ello su propuesta educativa pone el acento en valores cristianos a los que la sociedad de hoy es especialmente sensible:

LA LIBERTAD RESPETUOSA, mediante:

● La actuación libre y en respeto a la libertad de los demás.

● La organización escolar corresponsable, promoviendo un ambiente de diálogo, acogida y participación.

● La comprensión y la tolerancia.

LA JUSTICIA Y LA SOLIDARIDAD, mediante:

● El amor al trabajo y al servicio desinteresado.

● La sensibilidad para compartir.

● La valoración de las cualidades y recursos de cada persona.

● El apoyo a políticas educativas justas, que garanticen el acceso a la educación en igualdad de oportunidades.

● La reflexión crítica y la denuncia respetuosa ante las realidades de injusticia presente en nuestra sociedad.

● Actitud solidaria y de colaboración activa, con todos lo que luchan por construir una comunidad más humana.

LA CONVIVENCIA Y LA PAZ, mediante:

● La actitud de acogida.

● La alegría, la gratuidad y la sencillez en el trato.

● El talante celebrativo y de fiesta.

● La creatividad y el espíritu de renovación.

● La conciencia de compromiso y fidelidad.

● Las relaciones cordiales y fraternas.

● El reconocimiento, comprensión y aceptación de las diferencias que existen entre personas, culturas y pueblos.

● El apoyo a los organismos, instituciones y personas que con espíritu evangélico contribuyan en favor de la concordia y la paz en el mundo.

LA MULTICULTURALIDAD, mediante:

● El respeto a la diversidad y singularidad de las personas.

● La participación en el ejercicio democrático.

● El aprecio de la propia cultura como fuente de enriquecimiento personal y grupal, nunca como causa de exclusión.

VALORES DE LAS COMPETENCIAS BASICAS ACADEMICAS

El Colegio Filipense “Nuestra Señora de la Esperanza”, con el fin de favorecer la formación integral de los estudiantes y fomentar las actitudes necesarias para el desarrollo de las competencias básicas en su desempeño académico, establece que los valores a trabajar en el SABER, HACER y SER son los siguientes:

La Puntualidad, es uno de los valores fundamentales en las relaciones del ser humano, ya que consigo lleva inmersos la responsabilidad, el respeto y la disciplina. Incide en la eficacia con que se lleve a cabo cada labor o tarea. En el Colegio se evidencia en el momento de cumplir con los horarios establecidos, en la realización y entrega en el tiempo estipulado de los deberes, trabajos, tareas, informes, proyectos y demás obligaciones.

La Responsabilidad, que, como valor ético por excelencia, no solamente contribuye al desarrollo de la autonomía, sino que también contribuye a la eficacia y eficiencia de la gestión y a la satisfacción plena de sus beneficiarios. En el Colegio se evidencia en: entrega de actividades en el tiempo estipulado, revisión constante y apropiación de contenidos y competencias trabajadas, preparación de evaluaciones y trabajos asignados y asumir las consecuencias de sus actos.

El Respeto, no sólo como la capacidad de aceptar al otro en su diferencia, sino como la disposición por parte de todos, de orientar las acciones humanas al fomento de la dignidad de las personas. En el Colegio se evidencia en la capacidad de reconocer, comprender, aceptar al otro, valorar sus intereses y necesidades, reconocer la diversidad y la dignidad humana. El respeto a la diversidad es un valor supremo en la sociedad moderna que aspira a ser justa y garantizar una sana convivencia.

La Honestidad, Una persona honesta procura siempre anteponer la verdad en sus pensamientos, expresiones y acciones, tiene un comportamiento correcto, justo y desinteresado. Es importante ser sincero con uno mismo, fiel a la promesa hecha con las personas con quienes convivimos o tratamos. En el Colegio se evidencia en la coherencia que existe entre el pensar, decir y hacer, sin afectar la integridad personal y la de los demás, siendo veraces.

PRINCIPIOS

Los Colegios “Filipenses” son centros que la Iglesia ofrece a la sociedad desde las Comunidades Educativas, según el estilo pastoral y pedagógico de San Felipe Neri y la inquietud de renovación cristiana de la sociedad que tuvieron Marcos y Gertrudis Castañer y Seda, Fundadores de la Congregación de Religiosas Filipenses Misioneras de Enseñanza.  

El lograr una sólida formación, en síntesis viva y operante entre fe y cultura, tiene como “Fundamento” la fe cristiana y como “Principios” iluminadores los siguientes:  

1. La labor educativa buscará la convergencia de intenciones y convicciones por parte de todas las personas que conforman la Comunidad Educativa para poder llevar adelante el Proyecto Educativo Institucional.

2. Una educación abierta a lo trascendente, aportando valores desde una perspectiva evangélica.

3. La transmisión de valores éticos, profesionales y personales serán coherentes con el medio y la sociedad en la cual se desarrolla cultura, en forma crítica y constructiva.

4. Se reconocerá el derecho natural de toda persona a ser educada, orientada y comprendida, dentro de la libertad, la pluralidad, la justicia, la solidaridad, la paz y la convivencia.

5. Que los estudiantes se inicien, a nivel escolar, en la participación, como un medio importante en el proceso de su madurez y el desarrollo de su responsabilidad personal y social.

6. La formación en el respeto y la exigencia de los derechos y libertades fundamentales y en el ejercicio de la tolerancia y de la libertad, dentro de los principios democráticos de convivencia.

7. Fomentar la cultura regional para el fortalecimiento de la identidad nacional.

8. Formar en la cultura ambiental, la conciencia democrática, la formación en la sexualidad, el mejor aprovechamiento del tiempo libre, la investigación y el emprendimiento.

9.Potenciar el desarrollo de las posibilidades personales, la capacidad de superación y profundización científica, en el estudio y en el análisis y crítica de experiencias y acontecimientos.

HISTORIA

El 4 de octubre de 1961 llegan a Pasto las religiosas filipenses. El 6 de noviembre del mismo año, con 47 niños forman grupos de Kinder, 1° y 2° de educación primaria, en una vieja casona de los Padres del Oratorio de San Felipe Neri.  En el año 1963 la comunidad de religiosas filipenses con la Madre Esperanza Vaquero y la comunidad de San Felipe Neri con el padre Luis Alfonso Muñoz López proyectan la construcción del colegio con visión futurista en el sector de Mijitayo. El traslado a las nuevas instalaciones se realiza en el año lectivo 1966-1967. En el año 1986 cada comunidad se independiza y se divide el colegio. El 21 de junio de 1975, se proclamó la 1ª promoción de Bachilleres Filipenses.

El esfuerzo de toda la Comunidad Educativa Filipense, ha hecho posible que en estos 49 años se haya entregado a la sociedad 38 promociones de estudiantes con un proyecto de vida que les permite ser participes de la renovación cristiana de la sociedad. Así pues, el Colegio cumple su labor educativa y social, animados por el espíritu de San Felipe Neri y el ardor apostólico de nuestros padres fundadores: MARCOS Y GERTRUDIS CASTAÑER Y SEDA.

En los últimos años, el colegio se ha destacado como una de las cuatro mejores instituciones educativas del departamento de Nariño debido a su posicionamiento y desempeño en las pruebas de estado, obteniendo con ello el nivel de desempeño MUY SUPERIOR. Entre las exalumnas, gran número de profesionales hacen honor a esta Institución en diferentes campos del saber y quehacer sociales.

PADRES FUNDADORES

Padre Marcos y la Madre Gertrudis toman la decisión de dedicar su patrimonio a la fundación de la educación y formación de las niñas obreras.

San Felipe Neri es el guía espiritual en el que ambos hermanos confiaron con este santo de corazón y audaz.

Padre Marcos, muere el 25 de abril de 1878 mientras que la Madre Gertrudis muere el 25 de mayo de 1881 dejando ambos un legado de educación y formación llegando a prosperar en diversos países de América Latina.

SAN FELIPE NERI

El Colegio Filipense “Nuestra Señora de la Esperanza”, celebra el cierre de los 500 años de San Felipe Neri, Patrón de la Congregación de Religiosas Filipenses.

Agradecemos a toda la comunidad educativa, personal administrativo, servicios generales, docentes, grupo del adulto mayor “TAYTA KUNA”, extensivo a todos nuestros queridos padres de familia, quienes han confiado en nosotros la misión de continuar juntos la formación de sus hijos.

Deseamos a todos ustedes éxitos y bendiciones, que Felipe Neri les ilumine con su alegría.

“SURSUM CORDA”