Propuesta Educativa – Principios y Valores

Pasto

Principios y Valores

Los Colegios “Filipenses” son centros que la Iglesia ofrece a la sociedad desde las Comunidades Educativas, según el estilo pastoral y pedagógico de San Felipe Neri y la inquietud de renovación cristiana de la sociedad que tuvieron Marcos y Gertrudis Castañer y Seda, Fundadores de la Congregación de Religiosas Filipenses Misioneras de Enseñanza.

Una sólida formación, que sintetice de forma viva y operante fe y cultura, tiene como “Fundamento” la fe cristiana y como “Principios” iluminadores los siguientes:

1.    La labor educativa buscará la convergencia de convicciones y acciones por parte de todas las personas que conforman la Comunidad Educativa, para llevar adelante el Proyecto Educativo Institucional.

2.    Una educación abierta a lo trascendente, aportará valores desde una perspectiva evangélica.

3.    La transmisión de valores éticos, profesionales y personales, será coherente con el medio y la sociedad en la cual se desarrollan los estudiantes.

4.    Se reconocerá el derecho natural de toda persona a ser educada, orientada y comprendida, dentro de la libertad, la pluralidad, la justicia, la solidaridad, la paz y la convivencia.

5.    Se iniciará a los estudiantes en la participación, como un medio importante en el proceso de su madurez y el desarrollo de su responsabilidad personal y social.

6.    Se promoverá la formación en el respeto y la exigencia de los derechos y libertades fundamentales, en el ejercicio de la tolerancia y de la libertad, dentro de los principios democráticos de convivencia.

7.    Se fomentará la cultura regional, para el fortalecimiento de la identidad nacional.

8.    Se formará en la cultura ambiental, la conciencia democrática, la formación en la sexualidad, el mejor aprovechamiento del tiempo libre, la investigación y el emprendimiento.

 

9.    Se potenciará el desarrollo de las posibilidades personales, la capacidad de superación y la profundización científica, en el estudio y análisis crítico de experiencias y acontecimientos.

Valores

El Colegio Filipense “Nuestra Señora de la Esperanza”, promueve el fortalecimiento y la vivencia de los valores Filipenses y la formación de actitudes, encaminados a mejorar la calidad de los procesos educativos.

Valores Congregacionales de la Espiritualidad Filipense

Amor: Es la directriz del seguidor de Jesús en todos los aspectos de su vida.

Oración y Acogida del Espíritu: Para orar, dice San Felipe, es preciso involucrar al hombre entero. El Espíritu llega en la oración.

Humildad: Permite comprender lo grande según Dios, aquello que Él quiere de cada uno en su justa medida. La persona humilde es la que renuncia a sus puntos de vista, para asumir la perspectiva de Dios. Vivir así, hace al ser humano agradecido con el Padre; sin intentar hacer más de lo que puede, pero tampoco menos. Hace personas auténticas, sinceras, capaces de reconocer sus propias sombras y dispuestas a cambiar cuando sea necesario.

La Alegría: Brota de un corazón agradecido y lleno de Dios; luego se convierte en buen humor y en sonrisa de Dios para los demás. Se manifiesta a través de la acogida y la valoración festiva del encuentro, de la creatividad, el espíritu de renovación y un talante creativo y de fiesta. Es uno de los mejores frutos del Espíritu Santo, conduce a la confianza y a la esperanza. De ella surgen el optimismo, el gozo sano, purificador y constructivo que renueva el ánimo cansado. San Felipe Neri, decía que “la alegría es un don de Dios, efecto de la buena conciencia, de practicar el bien”.

La sencillez: Virtud eminentemente Filipense que se expresa mediante: la valoración de las cualidades y recursos de cada persona, el reconocimiento, la comprensión y aceptación de las diferencias, la creatividad en el trato, las relaciones cordiales y fraternas; la apertura, cercanía y cordialidad en la comunicación. Vivir en sencillez conduce a una actitud solidaria y justa.

Libertad de Espíritu: Jesucristo propone una libertad que sólo se conquista a base de opciones y renuncias. Es entrega sin egoísmos, capacidad de decidir, valentía, fidelidad desinteresada, superación de críticas, ofensas y el vencimiento de uno mismo.

Amor filial a María: Para los filipenses, es un imperativo el amor filial a María, el reconocerla como modelo, imitar sus virtudes, declararse disponible como ella ante Dios, dar acogida a la gracia divina y volcarse a los más necesitados.

Secularidad: Promover el seguimiento de Jesús desde cualquier proyecto de vida: “hombres y mujeres espirituales en el mundo”.

Valores del Ideario de los
Colegios Filipenses

Los Colegios Filipenses asumen la dimensión ética y trascendente del hombre, como una dimensión eminentemente humana, tal como la vivió Jesús de Nazareth, Dios plenamente hombre.

Se proponen ayudar a descubrir el misterio de la vida humana y cooperar a encontrar soluciones a las principales cuestiones que preocupan al hombre, creyendo que un medio importante es la cristianización de la sociedad. Por ello su propuesta educativa pone el acento en valores cristianos a los que la sociedad de hoy es especialmente sensible:

 

LA LIBERTAD RESPETUOSA, mediante:

     La actuación libre y en respeto a la libertad de los demás.

     La organización escolar corresponsable, promoviendo un ambiente de diálogo, acogida y participación.

     La comprensión y la tolerancia.

 

LA JUSTICIA Y LA SOLIDARIDAD, mediante:

     El amor al trabajo y al servicio desinteresado.

     La sensibilidad para compartir.

     La valoración de las cualidades y recursos de cada persona.

     El apoyo a políticas educativas justas, que garanticen el acceso a la educación en igualdad de oportunidades.

     La reflexión crítica y la denuncia respetuosa ante las realidades de injusticia presente en nuestra sociedad.

     Actitud solidaria y de colaboración activa, con todos lo que luchan por construir una comunidad más humana.

 

LA CONVIVENCIA Y LA PAZ, mediante:

     La actitud de acogida.

     La alegría, la gratuidad y la sencillez en el trato.

     El talante celebrativo y de fiesta.

     La creatividad y el espíritu de renovación.

     La conciencia de compromiso y fidelidad.

     Las relaciones cordiales y fraternas.

     El reconocimiento, comprensión y aceptación de las diferencias que existen entre personas, culturas y pueblos.

     El apoyo a los organismos, instituciones y personas que con espíritu evangélico contribuyan en favor de la concordia y la paz en el mundo.

 

LA MULTICULTURALIDAD, mediante:

     El respeto a la diversidad y singularidad de las personas.

     La participación en el ejercicio democrático.

 

     El aprecio de la propia cultura como fuente de enriquecimiento personal y grupal, nunca como causa de exclusión.

Valores de las competencias
básicas académicas

El Colegio Filipense “Nuestra Señora de la Esperanza”, con el fin de favorecer la formación integral de los estudiantes y fomentar las actitudes necesarias para el desarrollo de las competencias básicas en su desempeño académico, establece que los valores a trabajar en el SABER, HACER y SER son los siguientes:

La Puntualidad, es uno de los valores fundamentales en las relaciones del ser humano, ya que consigo lleva inmersos la responsabilidad, el respeto y la disciplina. Incide en la eficacia con que se lleve a cabo cada labor o tarea. En el Colegio se evidencia en el momento de cumplir con los horarios establecidos, en la realización y entrega en el tiempo estipulado de los deberes, trabajos, tareas, informes, proyectos y demás obligaciones.

La Responsabilidad, que, como valor ético por excelencia, no solamente contribuye al desarrollo de la autonomía, sino que también contribuye a la eficacia y eficiencia de la gestión y a la satisfacción plena de sus beneficiarios. En el Colegio se evidencia en: entrega de actividades en el tiempo estipulado, revisión constante y apropiación de contenidos y competencias trabajadas, preparación de evaluaciones y trabajos asignados y asumir las consecuencias de sus actos.

El Respeto, no sólo como la capacidad de aceptar al otro en su diferencia, sino como la disposición por parte de todos, de orientar las acciones humanas al fomento de la dignidad de las personas. En el Colegio se evidencia en la capacidad de reconocer, comprender, aceptar al otro, valorar sus intereses y necesidades, reconocer la diversidad y la dignidad humana. El respeto a la diversidad es un valor supremo en la sociedad moderna que aspira a ser justa y garantizar una sana convivencia.

La Honestidad, Una persona honesta procura siempre anteponer la verdad en sus pensamientos, expresiones y acciones, tiene un comportamiento correcto, justo y desinteresado. Es importante ser sincero con uno mismo, fiel a la promesa hecha con las personas con quienes convivimos o tratamos. En el Colegio se evidencia en la coherencia que existe entre el pensar, decir y hacer, sin afectar la integridad personal y la de los demás, siendo veraces.